jueves, 13 de octubre de 2011

Ser nuestros propios Manager


Nosotros  como individuos de una sociedad somos cada vez más dependientes… ¿Cómo debemos actuar? ¿Qué es lo idóneo? ¿Cuál es el paso a seguir? ¿Cómo debemos mercadearnos?

Siempre, en algún aspecto o área de nuestra vida estamos en la búsqueda de la aceptación, el pensar por sí mismos, se ha tornado temeroso, así tengamos las respuestas buscamos en alguien que nos genere cierta confianza o consideremos tiene los atributos intelectuales, espirituales, profesionales o éticos para que nos dé la razón o simplemente justificar como correcto nuestro que hacer…

Cuando estamos contemplando la idea de crear una empresa, en el caso que somos nosotros mismos el producto y el servicio, caso de (Actores, Modelos, Deportistas)

Buscamos quien, nos de las pautas para representarnos acertadamente, si vemos que no encontramos quien se fije en nosotros y nos maneje, sentimos que no vamos a llegar, somos vulnerables, y eso baja nuestra autoestima y nos crea el complejo de no cumplir con los estándares mínimos para llegar a nuestra meta.

Cuando a mi llegan personas con buenas ideas, con talentos irrefutables, pero que infortunadamente no han logrado sus objetivos por estar dependiendo más de la oportunidad que otro le pueda abrir, más que ellos mismos, me gusta mucho ponerles un ejemplo que suele generar cierta conciencia para un actuar diferente.

¿Cuándo a ti te gusta alguien le mandas a pedir el teléfono con alguien o por tus propios medios lo consigues?  Después de éste primer paso, comienzas tu etapa de conquista, para ello apelas a tus recursos naturales y generas una competitividad invisible, ya que quieres destacarte para que entre mil, tu seas esa pareja idóneamente indiscutible y así puedas comenzar una fructífera relación sentimental; después de éste logro, llega el reto… saber cautivar y mantener a esa pareja a tu lado.

Retrocedamos un poco, y date cuenta, que entre millones de espermatozoides tú ya eres un ganador, un destacado, en promedio un hombre joven de buena salud libera entre 80 y 120 millones que luchan arduamente por fecundar un óvulo.

Siempre debemos tener en cuenta que hemos llegado por ser unos luchadores innatos por llamarlo así, pero lo que siempre has logrado hasta ahora se decidió que otro en tu lugar lo siga logrando.

Nosotros  debemos actuar en nuestra vida personal y profesional como seres capaces, con la actitud adecuada para ser consecutivos en logros, no podemos pretender que alguien nos diga que hacer, debemos no esperar depender de terceros para lograr nuestros objetivos que al final son personales.

Bien es cierto que si debemos recurrir a ayudas para que nosotros crezcamos, aprendamos y valoremos nuestros propios talentos reconociéndolos en sí; por citar unas referencias, cuántos actores hay estancados porque su manager no cumple el contrato, cuantas ideas desperdiciadas por que no se toman con la seriedad necesaria, cuantos deportistas sin asegurar su futuro, en espera de esa oportunidad, en un estilo de vida que están limitado por la edad.

Para alcanzar nuestras metas, debemos saber ser nuestro manager en principio y lograr mercadearnos, y que mejor que nosotros mismos, que conocemos totalmente nuestra esencia, tenemos la conciencia de donde encajamos realmente y nos ajustamos, no como hacen muchos manager cuando se sienten “encartados” que comienzan a pescar en rio revuelto, consiguiendo oportunidades donde tú perfil esta sobre valorado.

Éste es el punto que realmente quiero tocar ¿por qué esperar que otros vean lo que para nosotros paradójicamente es tan difícil valorar y realzar de nuestro ser?

Invito a mis lectores al siguiente ejercicio, seguro que la utilidad de éste va a traer resultados y sobre todo le va a  ser más posible llegar a los resultados esperados, haciendo tangibles tus metas.

En éste momento que están frente al computador, abran su Word, aprovechen el momento o si tienen deberes tomen una hoja y un lapicero luego (Pero cuanto antes lo hagas mejor), igual se deben tomar su tiempo, dado al grado de conciencia y honestidad que depende éste ejercicio; comienza haciendo una lista siempre pensando en el ¿para qué?

 Evalúa tus talentos (Los talentos, es todo aquello que tienes y que es empírico en ti) cualidades físicas (Valorar que tus extremidades funcionan, que tienes gracia…)  Emocionales (Eres una persona de buen corazón, romántica, tierna…) Cognoscitivas (Estudios…) en fin... anotar cualquier aspecto que te hacen único; después hacer una lista de las debilidades, amenazas, defectos, miedos. Con éste ejercicio te vas a dar cuenta, entre muchas cosas más si tú vives tu vida por ti, o si de repente hay personas que sin notarlo están gobernando tu vida, tus acciones.

En este momento quiero compartir una frase que muy seguramente conoces, pero que nos deja una excelente reflexión, por ello quiero citar a Steve Jobs, Q.E.P.D. genio de la tecnología, creador de Apple. Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque casi todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solo aquello que es realmente importante. Recordar que vas a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay ninguna razón para no seguir a tu corazón

¿Por qué necesitamos un manager? Cuando tú eres quien vive la vida,  quien siembra y cosecha, cuando de ti depende no sólo alcanzar los logros, sino saberte mantener en ellos.

Tener asesores, mentores, inspiraciones es bueno, igual esto de una u otra forma es lo que yo estoy haciendo al compartir mis Reflexiones, Pensamientos e Ideas, de los cuales tu sacaras lo que es útil, y espero lo aproveches (O sino qué sentido tendría esto) otra cosa muy diferente es crear y generar dependencias buscando aprobación para todo, que como marionetas nos manejes y muchas veces vemos que quienes son nuestros manager, han dejado que se nos pase el tiempo y las metas se distancien, muchas veces perdiéndonos en el espacio.

Recuerda que el tiempo es un bien de gran valor, el tiempo no perdona y no se devuelve, actúa por ti mismo y logra tus propios objetivos, acuérdate que no hay más limite en tu mundo que lo que te permita tu imaginación, si tienes voluntad, lo tienes todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario